Nos quejamos de que el mal ha tomado una gran dimensión en todos los colectivos, pues se ha perdido la conciencia de pecado. Consecuencia de esto es el alejamiento de Dios. Nos hemos apartado de Él y vamos a nuestro arbitrio. La Virgen, que vivió tan unida a Dios, nos da el consejo para evitar todo esto, consejo que no podemos relegar: HACED LO QUE ÉL OS DIGA. Y sólo cuando hagamos lo que Dios nos dice, las cosas cambiarán. Mientras, el mal seguirá avanzando. Acatemos pues lo que la Virgen nos dice, Ella nos ayudará. contador de visitas

14 de agosto de 2017

ES NECESARIO QUE VUESTRA ORACIÓN LLEGUE A OTROS PUNTOS GEOGRÁFICOS




Hijos de Mi divino Corazón. Os invito una vez más a rezar los unos por los otros y a hacerlo constantemente. Hay almas muy débiles en la virtud que solo se salvarán si rezáis por ellas y ofrecéis sacrificios. No importa que no las conozcáis porque todo lo que hagáis por esas almas que no tienen méritos suficientes para salvarse Yo o Mi Santa Madre lo aplicaremos a las más necesitadas. Son infinidad de almas en esta situación y por eso son necesarias multitud de oraciones y de Misas aplicadas a esta intención. Yo tendré en cuenta ese acto tan grande de caridad hacia quienes ni siquiera conocéis. Yo, Jesús, os hablo.

Es necesario que vuestra oración llegue a otros puntos geográficos, donde esas almas no son tenidas en cuenta y donde nadie las conoce ni las recuerda. Sé que muchos rezáis por vuestros familiares y vuestros allegados, pero Yo os pido que lo hagáis por esas almas tan desnutridas de virtud y tan cerca del precipicio infernal. Ellas no han tenido la suerte de vosotros que tenéis Parroquia y sacramentos a vuestro alcance. Rezad hijos, rezad por esos pecadores que llevan una vida muy lejos de Mi verdad y de Mis leyes y encima se sienten desgraciados.

Todo lo que hagáis por los pecadores por insignificante que sea Yo lo bendeciré eternamente. Presentadme a esas almas cuya vida es un desastre de pecados tras pecados, pero tampoco han tenido la suerte de tener quienes los evangelicen adecuadamente, y si la han tenido, la han dejado pasar. Mientras hay vida hay esperanza y hasta en el último instante de existencia una persona se puede salvar si vuestras fervientes oraciones les alcanzan. Yo, Jesús, os hablo.

Esto también os beneficia a vosotros que no sabiendo a donde llegan vuestras oraciones ni a quienes llegan, no os permite envaneceros. Por eso, sed como Mi Madre era que oraba por todo el mundo en el secreto de su Inmaculado Corazón. Quien salva un alma predispone la suya también a la salvación.

Vivid hijos, vivid en estado de gracia permanente e id asiduamente a la confesión, porque aunque no tengáis pecados mortales, tenéis pecados veniales e imperfecciones. El Sacramento de la Penitencia os fortalece y os aumenta la gracia santificante si lo recibís en las debidas disposiciones, con humildad y propósito de enmienda y pedid a Mi Santo Espíritu que os guie en el camino espiritual hacia la Vida Eterna. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo.






18 de junio de 2017

ENTRAD POR LA PUERTA ESTRECHA



Hijos de Dios, entrad hijos, entrad por la puerta estrecha (Mt 7,13) que ancha es la puerta que os conduce a la perdición y muchísimos de vosotros habéis entrado por ella. Yo, Jesús, os hablo.

No tenéis ninguna conciencia de lo que es el pecado. Sabéis que es algo que desagrada a Dios, pero no por eso lo evitáis y encima acumuláis pecado tras pecado. Pero hijos, no hago más que avisaros de que tenéis que cambiar y hacerlo ya cuanto antes, pero vosotros que leéis estos mensajes no los ponéis en práctica porque parece que no van dirigidos a vosotros. Pues sí, hijos, sí, van dirigidos a todos vosotros, incluso a los que vais a Misa cada día, porque luego fuera de la Misa sois cristianos mediocres, sin paciencia alguna con los defectos del prójimo, llenos de mediocridad en todo lo que hacéis, con agresividad y genio cuando en algo os molestan y así podía seguir diciendo una y otras mil cosas más. Yo, Jesús, os hablo.

¿Alguno sabe la hora de su muerte? Si la supierais sólo os reconvertiríais un día antes y el resto hasta llegar a la fecha lo dejaríais pasar. Y debéis de ser perfectos en todo momento, en toda las edades y en toda las épocas, porque hijos, la eternidad no tiene fin y podéis entrar después de muertos o en la eternidad dichosa que es el Cielo o en la eternidad espantosa que es el Infierno. Por tanto, esforzaos hijos, esforzaos más en vencer vuestras malas costumbres y vicios, ¿Cuántas veces debo de decíroslo? No hacéis ni siquiera intención para vencerlos, y luego tenéis algún problema y venís a Mí a pedirme ayuda, pero no Me visitáis más que cuando Me necesitáis para algo.  Yo, Jesús, os hablo.

Si hablarais con algún condenado veríais que algunos de ellos vivieron la vida mejor que vosotros, aunque luego callaron pecados y se condenaron. Si hablarais con algún condenado os horrorizaríais, pero solo pensáis en Mí como Misericordia y lo Soy, pero no os planteáis ni siquiera que Soy también Justicia y que no puedo dar cabida al mal bajo ningún aspecto. Os predican que Soy Misericordia pero no os predican que Dios premia a los buenos y castiga a los malos y aquel que se mantiene en el pecado sin hacer nada por salir de él, es malo porque se mantiene en el mal voluntariamente. Si no os sentís con fuerzas para salir del pecado pedidme la gracia para ello y veréis como no os la niego, pero  tened voluntad de poner lo que esté de vuestra parte. Yo, Jesús, os hablo.

Ánimo hijos, Mi Corazón divino os espera y os ama y deseo vuestro arrepentimiento y conversión, veréis la alegría tan grande que para vosotros es eliminar de vuestras almas pecados ya añejos y que son como veneno mortal que lleváis dentro. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo.