Nos quejamos de que el mal ha tomado una gran dimensión en todos los colectivos, pues se ha perdido la conciencia de pecado. Consecuencia de esto es el alejamiento de Dios. Nos hemos apartado de Él y vamos a nuestro arbitrio. La Virgen, que vivió tan unida a Dios, nos da el consejo para evitar todo esto, consejo que no podemos relegar: HACED LO QUE ÉL OS DIGA. Y sólo cuando hagamos lo que Dios nos dice, las cosas cambiarán. Mientras, el mal seguirá avanzando. Acatemos pues lo que la Virgen nos dice, Ella nos ayudará. contador de visitas

5 de diciembre de 2016

INVOCAD A MI SANTO ESPÍRITU, EL MAESTRO INTERIOR DE LAS ALMAS Y ÉL OS AYUDARÁ




Hijos de Dios, que empobrecidos os veo de virtudes y de méritos, incluso aquellos que deberían de llevar una vida de santidad excepcional. Yo, Jesús, os hablo.

Debéis esforzaros más por aumentar vuestros méritos, tanto en sacramentos como en sacrificios, porque hijos, no llegáis ni al suficiente para ganar el Cielo y debéis ser mejores cristianos y cumplir más y mejor con Mis preceptos. Mi gracia para nada os va a faltar, pero os conformáis con una vida rutinaria de costumbres espirituales diarias y ya basta, y aun esas costumbres espirituales las hacéis con tanta rutina que no os enriquecen en virtud. Pero hijos, invocad a Mi Santo Espíritu, el Maestro interior de las almas, el Santificador y Él os ayudará a crecer más en virtudes y en méritos. Sé que solo con vuestras solas fuerzas no podéis subir escalones, y los escalones que tenéis que subir tienen que llegar al Cielo y son muchos. Haced cada instante santo con alabanzas interiores hacia la Santísima Trinidad o hacia Mi Madre, pedid por los pecadores mientras camináis o conducís o hacéis alguna tarea, rectificar en todo momento vuestras intenciones y hacedlas sobrenaturales para que Yo las aproveche en el bien de las almas, de la Santa Madre Iglesia y de toda la Humanidad. Yo, Jesús, os hablo.

Hay muchas almas sufriendo, no sólo en el mundo entero sino también en vuestro entorno. Tened amor hacia ellas y no os evadáis de sus sufrimientos, por eso, ofreced actos de amor, alabanza y sacrificios por ellas, y aunque no las ayudéis materialmente hacedlo espiritualmente, y os aseguro, que ellas se beneficiaran de vuestras oraciones y ofrecimientos. Me agrada sobremanera las almas que se preocupan por otras almas, por los desgraciados, por las familias rotas, por los niños que muchísimos son víctimas de esta sociedad que ha convertido todo en un estercolero. Sed solidarios con el dolor ajeno, incluso de personas que no conocéis, pero las oraciones les llegan si las ofrecéis con verdadero deseo de ayudarlas. Yo, Jesús, os hablo.

No os angustiéis por vuestras situaciones económicas, profesionales, o familiares. Poned todo lo que esté de vuestra parte, y si Me amáis por encima de todas las cosas, el resto lo haré Yo. Buscad hijos, buscad el Reino de Dios y Su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura (Mt 6,33). Yo, siempre cumplo Mi palabra y vosotros mismos lo podéis comprobar si así actuáis. Si os importa antes que nada Mi gloria, a Mí Me importará vuestras cosas y no os dejaré en la indigencia. Yo, Jesús, os hablo. Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo cree y lo pone en práctica.








29 de noviembre de 2016

LO IMPORTANTE ES QUE OS MANTENGÁIS EN FE Y OFREZCÁIS A DIOS ESOS DÍAS SOMBRÍOS QUE OS DESANIMAN TANTO



Hijos de Dios, muchos de vosotros vivís atribulados y afectados por la más insignificante contrariedad. Hacéis una montaña de un grano de arena, y todo, todo lo veis negro. Yo, María Vuestra Madre, os hablo.

Debéis de cambiar de forma de ser, o viviréis un purgatorio ya en esta Tierra, y eso no lo quiere Vuestro Padre Celestial que desea el bien para todos Sus hijos y la paz en sus almas. Tened cuidado con el adversario de Mi Hijo que trata de meteros en todo la cizaña para robaros la paz y la alegría de ser hijos de Dios. Él os mete esa forma de ver las cosas oscuras y le da más importancia de lo que en realidad tienen. La vida está llena de contradicciones y vicisitudes pero no todo es negativo, son situaciones que os hacen más fuertes y os ayudan a acudir a Dios pidiéndole toda clase de ayuda.

En esta vida no todo puede salir perfecto, hay días más negativos que otros, pero lo importante es que os mantengáis en fe y sepáis ofrecer a Dios esos días sombríos que os desaniman tanto y que os sumergen en profundas desolaciones. Hijos, acudid a Vuestro Redentor, Mi divino Hijo, Él soportó mucho por vuestro amor y no os va a dejar en estas situaciones, porque lo que desea es que viváis con su paz, la paz que da el ser hijos de Dios, pero si os dejáis influir por las tribulaciones como zarandeos que ahora vienen y ahora van y no os ponéis firmes en vuestra postura, el Maligno jugará con vuestros ánimos a su antojo y os vapuleará maliciosamente a su capricho. Yo, Vuestra Madre, os hablo.

Aquí Me tenéis también a Mí dispuesta a ayudaros en todo. No se os pide portentos, ni heroicidades, solo que aceptéis esos días de oscuridad con sencillez y fe hacia Dios, sabiendo que Él es inmutable y que no os abandonará, ni siquiera aunque fuerais los más grandes pecadores, mucho menos si sois almas de espiritualidad cotidiana y deseáis santificaros por encima de todo. Yo, María Vuestra Madre, os hablo.

La vida es muy corta en comparación con el Más Allá que es eterno. Superar esas pruebas que a menudo os vienen no solo os ayudan a merecer más sino que ayudan a otras almas a fortalecerlas, porque todo lo que aceptéis por amor a Dios y lo ofrezcáis, va en beneficio del Cuerpo Místico.  A veces es más importante para la conversión de los pecadores aceptar esos días negros que os vienen y que os sumergen en desolación que rezar un Rosario. Por tanto hijos, no os agobies, simplemente confiad en el Padre amoroso que os ve y que desde el Cielo Él sabe hasta dónde podéis llegar y hasta donde no. Yo, María Vuestra Madre, os hablo.







25 de noviembre de 2016

SUMEN AL PUEBLO EN LA MÁS TERRIBLE DE LAS OSCURIDADES GUIÁNDOLOS HACIA CAMINOS INFERNALES




Hijos Míos, los poderosos de esta Tierra serán polvo muy pronto y si no se arrepienten de sus excesos y de su perversidad, serán reos del abismo infernal. Yo, Jesús, os hablo.

Creen muchos de ellos que el poder y el dinero les va a hacer inmunes a Mi justicia, la cual, está a la puerta de sus casas acechándoles. El mal que hacen a los inocentes, a los oprimidos, a los marginados, clama al Cielo y las lágrimas de Mi Santa Madre Me conmueven inmensamente, porque Ella suplica constantemente por quienes están explotados y que a nadie les importa, a Ella sí que les importa y no deja de interceder y suplicar por ellos. Yo, Jesús, os hablo.

¡Ay de esos poderosos! sean o no sean eclesiásticos, sean o no sean católicos, sean o no sean paganos, Mi justicia será implacable con ellos si no cambian sus actitudes, y si ellos no hacen justicia aquí en la Tierra, el Cielo les hará justicia en la otra vida según sus obras. Nadie crea, ni el más poderoso ni la más insignificante criatura de este mundo que Mi justicia será burlada, porque Yo Soy el Eterno y todas las acciones desde el principio de la Humanidad hasta el final, están en Mi presente eterno y todo está ante Mi vista y la de Mi Padre Eterno quien está apenado por el mal que esta creación ha expandido por el mundo entero y por las pocas criaturas que le dan gloria y reparan tanta infamia.

Mi Padre Me mandó bajar a este mundo para redimiros de tanto pecado y de tanta maldad, pero Mi Pasión y Mi doctrina no a todos ha servido, porque son muchísimos los que se han torcido y pasan de todo lo divino por comodidad, por amor al materialismo y por el bienestar de que gozan. Y aquellos cuyos puestos privilegiados en esta sociedad deberían de dar ejemplo, aquellos son los más corruptos y promulgan leyes satánicas las que sumen al pueblo en la más terrible de las oscuridades, guiándolos hacia caminos infernales, leyes como el aborto. Yo, Jesús, os hablo.

Orad hijos, orad y reparad el Corazón Inmaculado de Mi Santa Madre tan dolorido por vuestros pecados y maldades. Orad por los que os gobiernan para que tengan la luz de Mi Santo Espíritu y no promuevan leyes perversas como lo hacen. La oración nunca se pierde si se hace de corazón y en las debidas disposiciones, no recéis por rezar, hacedlo de corazón, con amor y con el deseo de que este mundo cambie a mejor. Yo, Jesús, os escucho y os bendigo por ello. Paz a quien leyendo estos mensajes los cree y los pone en práctica.