Nos quejamos de que el mal ha tomado una gran dimensión en todos los colectivos, pues se ha perdido la conciencia de pecado. Consecuencia de esto es el alejamiento de Dios. Nos hemos apartado de Él y vamos a nuestro arbitrio. La Virgen, que vivió tan unida a Dios, nos da el consejo para evitar todo esto, consejo que no podemos relegar: HACED LO QUE ÉL OS DIGA. Y sólo cuando hagamos lo que Dios nos dice, las cosas cambiarán. Mientras, el mal seguirá avanzando. Acatemos pues lo que la Virgen nos dice, Ella nos ayudará. contador de visitas

1 de septiembre de 2018

YO TAMBIÉN ME CANSABA RECORRIENDO LOS CAMINOS DE JUDEA Y GALILEA


Hijos Míos, no veo que os esforcéis mucho por mejorar y hacer méritos para la otra vida. Yo, Jesús, os hablo.

Vivís siempre aparcando las buenas intenciones de mejorar en vuestra vida espiritual. Os decís a vosotros mismos tengo que mejorar, os proponéis metas, pero al final la desidia y el cansancio os vencen. Procurad dar un paso adelante y mantenedlo firme, y después, cuando ya hayáis superado ese paso adelante, os proponéis otro y así hasta que cumpláis las metas deseadas. Yo, Jesús, os hablo.

No dejéis pasar los días y sigáis igual que hace 20 años. Vais a Misa los domingos y ya parece que habéis cumplido con Dios, pero no hijos, no, Yo deseo grandes santos y todos podéis llegar a serlo en vuestro estado de vida y en vuestra profesión. Que estáis cansados lo sé, Yo también Me cansaba recorriendo los caminos de Judea y Galilea, y a veces, no teníamos ni donde dormir. Hay que tener una vida santa para que vuestro ejemplo edifique a otras almas y vuestras palabras den fruto y lo den en abundancia. Si no vivís unidos a Mí  y no Me tratáis ¿cómo vais a poder amarme? Debéis de tratarme en el Sagrario y contarme vuestras cosas como si Yo no las supiera, es para vosotros un bien inmenso acostumbraros a relacionarse Conmigo y, veréis como ya no podéis vivir sin esos ratos de oración que os darán fe, paz y fortaleza. Yo, Jesús, os hablo.

No os movéis más que por dinero. Si os dieran dinero por venir a Mi Sagrario iríais a pesar del cansancio y de la desidia. Yo os doy mucho más que lo que pueda valer el dinero, os doy valores de Vida Eterna, y algún día en la otra vida, si hacéis esto, veréis a donde os llevaron esos ratos de oración ante el Santísimo y ante el Sagrario. Sin oración no tendréis vida interior, no tendréis fuerzas para la lucha, no tendréis paz y por cualquier cosa os agobiareis. Tenéis que vivir en unión Conmigo un día y otro y otro. Sacad tiempo, que podéis, y veréis como todo lo que os digo se cumple en vuestra vida. Yo, Jesús, os hablo.

Hoy es San Ramón Nonato, leed su vida y empaparos bien de cómo se hacen los santos y como a ellos también les resultó difícil llegar hasta donde llegaron. Ya os he dicho por enésima vez que Mi gracia no os va a faltar, que contéis siempre con ella, Yo no os voy a dejar solos en el firme propósito de querer cambar de vida para ser mejores y para mayor corona en la eternidad. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo.









22 de agosto de 2018

VIGILAD A VUESTROS ADOLECENTES EN TODO MOMENTO


Hijos de Mi divino Corazón, deseo como un padre amoroso que Soy para vosotros, vuestra santidad en cada instante. Yo, Jesús, os hablo.

No seáis sólo en la apariencia santos, sino que vuestro interior sea de pensamientos santos y sanos. Sin pensar mal de nadie aunque os parezca que tenéis motivos. Sin juzgar mal a nadie aunque os parezca que es evidente. No deseéis mal a nadie ni siquiera por un momento. Tenéis que ser santos exterior e interiormente, porque Yo Jesús vuestro Salvador, lo veo todo hasta lo más insignificante.

Podéis engañar a vuestra familia, a vuestras amistades o compañeros de trabajo, pero a Mí nunca Me engañaréis y, os aseguro que pagaréis todo el mal que interiormente acumuléis, porque debéis quereros fraternalmente en todo momento y desear a vuestro prójimo lo que desearais que os hicieran a vosotros, Yo, Jesús, os hablo.

Me resulta indignante que una persona vaya a comulgar y aún con la Comunión en su interior piense mal o critique a alguien. Esa Comunión no os sirve para nada, porque deseo pureza de intención en todo momento y que no hagáis las cosas solo por rutina o porque os ven. Sed muy santos tanto cuando estáis en familia o comunidad, como cuando estáis solos. Santos, tanto en el silencio como el bullicio. Sed ejemplares en todo momento. Si alguien os censuran o hablan mal de vosotros, no os importe porque el Juez divino Soy Yo y os haré justicia tanto si obráis bien como si obráis mal. Yo, Jesús, os hablo.

Educad a vuestros pequeños en el amor a los demás, no les consintáis tantas cosas que no están bien. Ellos necesitan disciplina lo mismo que necesitan mucho amor y, hay padres que todo lo de sus hijos les hace gracia aunque sean niños difíciles. Tampoco os paséis con la disciplina porque un niño no alcanza a discernir adecuadamente el bien del mal y ellos reaccionan impulsivamente, sin darse muchas veces cuenta que actúan mal. Tened con los peques un equilibrio que Yo esté contento de la forma que los educáis, porque de lo que le deis ahora de pequeños serán luego de mayores, y así, harán ellos con su prole cuando sean padres.

No creáis que vuestros hijos ya más mayores son los mejores,  cuando son adolecentes la familia creen que son estupendos y luego toman droga o cuentas chistes obscenos o ven cosas pornográficas. Vigilad hijos, vigilad a vuestros adolecentes,  a vuestra prole en todo momento y rezad por ellos a cada instante, Yo no dejaré que se pierda la oración que por los jóvenes Me hagáis. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo. Mi paz a todo el que crea este mensaje y lo ponga en práctica.










30 de julio de 2018

LA ARIDEZ EN EL TRATO CONMIGO ES IGUAL DE VALIOSA SI OS MUEVE EL DESEO DE QUERER SANTIFICAROS


Hijos de Mi Sacratísimo Corazón. Con cuanto amor Me dirijo a vosotros y cuanto deseo que vosotros os dirijáis también a Mí con el mismo amor. Yo, Jesús, os hablo.

Muchos de vosotros a la vista de vuestra mediocridad, de vuestras caídas repetitivas una y otra vez, de vuestro carácter incontrolable, os sentís desanimados a pesar de que Me amáis. Quisierais ser como los santos que superaron todas las batallas, pero os digo, que a ellos también les costaron mucho superarlas, porque al igual que vosotros caían y caían y, tantas veces como caían se levantaban. Ese esfuerzo por levantarse, por lavarse en el Sacramento de la Penitencia, por querer mantenerse fiel a Mí a pesar de todo, ese esfuerzo, Yo lo bendecía tantas veces como lo empleaban en vencer la tentación y librarse del mal que les acechaba. No creáis que sois peores que los santos porque no os veis crecer en virtud, no, Yo Soy quien os ve tal y como sois y, no todos tenéis que preocuparos de no alcanzar la santidad, porque la santidad la doy Yo según vuestras disposiciones, deseos y voluntad de lograrla. Yo, Jesús, os hablo.

Lo que no tenéis es que dejar la oración y los sacramentos. No dejéis vuestro plan de vida espiritual aunque os parezca que estáis siempre en el mismo punto y no crecéis en virtud. Considerad que Mi adversario trata de meteros el desánimo que tan dañino es, para que abandonéis todo y os dediquéis a las cosas del mundo. Esto va también para las almas consagradas tanto monjas como frailes que viven una Regla y que no siempre la cumplen a la perfección. Yo permito que tengáis que luchar contra vosotros mismos, contra el decaimiento, contra la tentación, contra la vanidad o el orgullo, pero eso no quiere decir que no sirvan vuestros esfuerzos, os digo que sí sirven porque Yo sé hasta dónde podéis llegar y hasta donde no. Yo, Jesús, os hablo.

Leed vidas de santos y santas que tanto pasaron hasta alcanzar la virtud y murieron creyéndose grandes pecadores. Yo aprecio todo lo que hagáis por insignificante que sea -si lo hacéis con la intención de santificaros- aunque no  consigáis el fin que os proponéis. Yo os lo daré en su momento, mientras estáis luchando por la santidad ya os estáis santificando, aunque os parezca que estáis en el mismo punto de siempre. No dejéis el contacto Conmigo que Soy Amor y que os doy Mi gracia cuanto más os relacionéis Conmigo. A veces os ponéis en oración y no sentís nada de nada y hasta os vienen mil pensamientos mundanos que nada tienen que ver Conmigo. Lo sé hijos, sé lo que os pasa, pero la voluntad de manteros ante Mí eso ya os sirve, porque es la voluntad y la intención lo que Me vale y no los sentimientos. No todo el que tiene sentimientos está más avanzado que vosotros en la santidad, ni mucho menos, el sentimiento es un don que a veces doy a quien creo que le hace falta para estimularlo a seguir adelante o un premio por su perseverancia, pero la aridez en el trato Conmigo es igual de valiosa -si os mueve el deseo sincero- de querer darme gusto y de querer santificaros a través del contacto Conmigo. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo.