Nos quejamos de que el mal ha tomado una gran dimensión en todos los colectivos, pues se ha perdido la conciencia de pecado. Consecuencia de esto es el alejamiento de Dios. Nos hemos apartado de Él y vamos a nuestro arbitrio. La Virgen, que vivió tan unida a Dios, nos da el consejo para evitar todo esto, consejo que no podemos relegar: HACED LO QUE ÉL OS DIGA. Y sólo cuando hagamos lo que Dios nos dice, las cosas cambiarán. Mientras, el mal seguirá avanzando. Acatemos pues lo que la Virgen nos dice, Ella nos ayudará. contador de visitas

22 de noviembre de 2015

MUCHAS VECES OS SUCEDEN COSAS EN LA VIDA PARA QUE NO OS APEGUÉIS A NADA



Agobiantes serán los momentos que muchas almas van a padecer al ver flaquear su economía, su profesión y todo el bienestar social en el que se encuentran inmersos. Yo, Jesús, os hablo.

Hijos Míos, ¿cuántos momentos al día empleáis en darme gracias? Muchos vivís mejor que los maharajás y pasáis la vida entera sin dedícame un solo instante a darme las gracias por lo que os he proporcionado. ¿O de verdad creéis que todo es fruto de vuestra inteligencia y bien saber hacer? Recordad el salmo (Sal 126) si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles. Recordad Mis palabras sin Mí nada podéis hacer (Jn 15,5). Por tanto hijos, sed agradecidos con vuestro Padre Celestial y poneos aunque sea un instante a darnos gracias, porque a Mi Padre y a Mí nos gustan que seáis agradecidos y es un deber que tenéis para con Nosotros. Yo, Jesús, os hablo.

Muchas veces os suceden cosas en la vida para que no os apeguéis a nada, pues lo terrenal, en el mundo se queda, y debéis elevar vuestro espíritu hacia lo celestial que es eterno. Alzad hijos la mirada al Cielo y empapaos bien de que existe, y de que es la morada que os tenemos preparada después de esta efímera vida. Desead llegar a esa morada sin apegaros a las cosas de la Tierra, para que podáis cuanto antes entrar en ella, si estáis desprendidos totalmente de todo lo terreno, ya que al desprenderos no ponéis en ellas vuestro corazón. Yo, Jesús, os hablo.

Desprenderse o despegarse, porque Yo comprendo que necesitáis cosas para vivir, pero necesitarlas no quiere decir que os apeguéis, sino que las empleéis como herramientas de vuestra existencia, como es el coche, el tfno. u otra cosa. Hijos, que vuestro corazón se apegue a las cosas de Dios para que deis frutos de santidad. Si se apega a cosas terrenales dará frutos terrenales, por eso, os lleváis a veces tantos disgustos cuando se os estropea algo que utilizáis normalmente como herramientas de vuestra existencia, porque estáis apegados a ellas. Yo, Jesús, os hablo.

Cada época tiene su forma de vivir. En esta época la tecnología la usáis para mejor trabajar, pero una cosa es servirse de ella para vuestras necesidades laborales y personales y otra muy diferente apegarse, por lo que de vez en cuando también podéis ayunar de televisión, ordenador o móvil. Yo, Jesús os hablo. Paz a todo aquel que leyendo este mensaje lo cree y lo pone en práctica.










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